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Mostrando las entradas de enero 15, 2008

Se mueren en el olvido

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Qué pueden hacer por ellos?


El ex Senador Jorge Eduardo Gechem Turbay, junto a Orlando Beltrán Cuellar, Gloria Polanco viuda de Lozada, y tantos otros secuestrados, viven su propio drama en medio de la manigua, soportando el dolor físico y espiritual, en la incertidumbre y la desesperanza, solamente aferrado al clamor del pueblo colombiano para que se de el Acuerdo Humaniario.

Gechem le ha dicho en una carga a su esposa que intervenga ante el presidente Uribe y ante los demás organismos internaiconales, para conseguir que lo trasladen a Cuba donde pueda recibir atención médica y que acepta quedar en una cárcel de la isla mientras se resuelve el problema de canje en Colombia.

Secuestrados

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La esperanza de un feliz retorno

Con la liberación de la señora Consuelo González de Perdomo, quien arribará a Pitalito este viernes, se abre la ventana de la esperanza para que otros secuestrados puedan volver a ver la luz de la libertad. Eso es lo que piensan las madres de los militares Arbey Delgado Argote y Juan Carlos Bermeo Covaleda, que ya cumplen 9 años y 5 meses de estar en poder de la guerrilla.

Doña Ruth Amelia Argote, madre del Sargento Arbey Delgado, no pierde la esperanza de tenerlo nuevamente en casa disfrutando de la plenitud de la libertad, en muy poco tiempo. Recibirá las primeras cartas y fotografías de su hijo, como prueba de vida después de 5 años y medio sin tener noticias de él. El Sargento Arbey Delgado que secuestrado el 3 de agosto de 1998, cuando la toma de la base de Miraflores Guaviare, por un comando de las Farc. El soboficial aparece en la última fotografía enviada a su familia, en pantaloneta y con pesadas cadenas al cuello. Mientras tanto, doña Deyanira Co…

Desplazados

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EL COSTO DEL CONFLICTO


Una mujer desplazada de la región de San Adolfo, por la violencia guerrillero, vive hoy el drama de no contar con una vivienda digna en Pitalito.

Madre de 8 hijos, entre ellos unos mellizos de 3 meses de edad, vive en condiciones infrahumanas en un cambuche construido con plásticos en una zona marginal del barrio San Mateo de Pitalito.
Su marido fue asesinado por la guerrilla y para salvar a su hijo mayor, debió refugiarse en la esta ciudad, donde padece todo el rigor de del desplazamiento forzado.