El descubrimiento fue liderado por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), en conjunto con Conservación Internacional, Pacto Hylea y comunidades ambientales locales.
Un proceso riguroso de investigación
La expedición inicial incluyó 10 días de trabajo de campo intenso donde se recolectó el ejemplar. Posteriormente, el material atravesó un tratamiento científico especializado:
Secado de precisión: La planta fue deshidratada a temperaturas de entre 60°C y 70°C para su conservación.
Curaduría y laboratorio: Investigadores nacionales e internacionales evaluaron las medidas anatómicas de pétalos, sépalos, corola, hojas y el porte de la planta.
Contraste taxonómico: Se comparó con otros registros globales del género Plutarchia hasta confirmar sus rasgos únicos.
“Durante al menos dos años estuvimos revisando la especie, hasta que finalmente vio la luz. Las exploraciones indican que se trata de una especie endémica del Huila, aunque se requieren más estudios para determinar si existe en otras regiones”, explicó Jeison Herley Rosero Toro, profesional botánico de la CAM.
Un rol ecológico vital en peligro crítico
Plutarchia hildae pertenece a la familia Ericaceae, caracterizada por plantas de flores llamativas, carnosas y tubulares que sirven de alimento prioritario para polinizadores clave como los colibríes en zonas de páramo.
Ciencia comunitaria y patrimonio del Huila
El hallazgo de Plutarchia hildae se suma a otras especies endémicas descubiertas en el territorio huilense, como Zamia huilensis, Epidendrum viridiflavum y Kohleria huilensis.
Para los investigadores, el éxito de este descubrimiento radico en la alianza con los habitantes rurales. La construcción de ciencia de la mano con las comunidades campesinas y jóvenes estudiantes locales resulta fundamental para recorrer el territorio con un enfoque de conservación y protección activa.
